lunes, 28 de abril de 2008

ULTIMO ROUND DEL CASO NOBLE



Por Pablo Llonto


En pocas semanas más los argentinos sabremos si el Grupo Clarín es tan poderoso como lo anunciaban aquellas proféticas palabras de uno de sus dueños: “nadie puede gobernar la Argentina con Clarín en contra”.

El procurador general de la Nación, el chaqueño Esteban Justo Antonio Righi, 68 años, y hombre siempre bien tratado por el diario de la cornetita, deberá demostrar si el gobierno le teme o no al multimedio más poderoso de América Latina.

Righi tendrá en sus manos el súper caliente expediente “Noble Marcela/Noble Felipe” en que se investiga si los dos hijos adoptados por Ernestina Herrera de Noble, la dueña de Clarín, son hijos de desaparecidos en la última dictadura militar.
El dictamen de Righi tendrá influencia enorme en la decisión que luego deberán tomar los confundidos miembros de la Corte Suprema de Justicia, quienes en los últimos meses han pendulado entre el ego de considerarse las únicas personas que tienen facultades para juzgar en la Argentina (fallos a favor de genocidas como Bussi y Patti) y los cobardes pronunciamientos a favor de quienes más tienen (anteriores sentencias a favor de la impunidad de la señora de Noble).
El último ejemplar de la revista Noticias contiene una nota de análisis sobre el conflicto gobierno-Clarín y señala que Cristina Kirchner está dispuesta a ir a fondo con la causa de “los hijos de la Noble”. De ser cierta esta apreciación del semanario de Fontevecchia, Righi se pronunciará a favor de la sensatez. Traducción: el representante del Estado debería decir algo que gran parte de la sociedad espera. Que la justicia deje de tratar a la dueña de Clarín como a una reina con fueros eternos y la juzgue como a cualquier ciudadana de nuestro país.

Desde diciembre de 2002, cuando Ernestina de Noble fue a parar a una prisión VIP por tres días y unas horas, la posición de Clarín en este caso fue una orden a los jueces: “de ninguna manera Marcela y Felipe aceptarán la extracción de sangre”. Que una cuestión secundaria (la formalidad de extraer sangre) lleve ¡seis años de discusión en la justicia! es la más clara muestra del peso de Clarín y los suyos en el Poder Judicial. En diversos comentarios ante colegas del exterior, la sorpresa ganaba el rostro de los visitantes: “¿seis años para decidir si se tienen que pinchar el brazo?”
Destronado Marquevich, el juez federal que se atrevió a detener a La Señora imputándole la comisión de dos adopciones truchas en 1976, Clarín puso toda su maquinaria en acción para lograr que el expediente durmiera en cada una de las instancias que recorría. La estrategia de Clarín —no estaba escrito, pero se leía en los ojos de sus abogados—: “demorar, patear la pelota, hasta lograr que los años pasen y la señora fallezca, sin condena”. Ernestina tiene 83 años.

Todo indica que ha llegado el momento del último round. Que nuestra sociedad no sepa demasiado del caso más emblemático de jueces arrodillados frente al poder económico no ha sido culpa del Grupo Clarín solamente. Medios poderosos, medianos, pequeños, estatales; periodistas famosos, académicos, desfachatados, rebeldes. Todos guardaron silencio sobre “el caso Noble” en los últimos años. Clara muestra de una ley mordaza que se basa en la cobardía. Ahora, tal como sucediera con el caso Timerman en la dictadura, no hay más escapatoria. Por sí o por no, un pronunciamiento se aproxima.

Para los incrédulos, están abiertas las puertas del Casino. La cambiante Argentina permite que estos asuntos hoy se jueguen como en las máquinas tragamonedas.

jueves, 24 de abril de 2008

HONRAR LA VILLA


Crónica de un proyecto literario que recupera la voz de la marginación



Chicos y chicas de la Villa Carcova escribieron un libro con cuentos que narran sus días en ese barrio de la periferia bonaerense.


Por Alejandro Haddad


La Villa
No es fácil vivir en la villa. La villa duele. Duele cuando el frío informa que no hay abrigo y duele cuando el calor recuerda que no hay agua. La villa duele cuando el barro moldea los pies descalzos y la lluvia cala en los huesos. Ser portador de villa es una patología difícil de sanar.Entonces, ¿cómo hacer para que chicos y chicas de una villa, digan que su barrio no es una expresión de dolor sino un lugar de vida? Para ellas la respuesta fue muy sencilla: diciéndolo. Poner en palabras los sentimientos, las alegrías y tristezas y pasiones y deseos. Que esas chicas y esos chicos sean su propia voz.

Así es que de la mano de ellas nació el proyecto de escribir un libro. ¿Por qué no? Pibes de doce, trece, catorce años poniendo en sus labios su propia voz. Ellas se llaman Claudia Szelubsky y Miriam Abálsamo, profesora de literatura y preceptora respectivamente. Sí, preceptora. Porque si es que hay que cambiar los paradigmas, revertir el aplastamiento de los prejuicios, la preceptora no hace trabajo de espía sino de colaboradora. En lugar de perseguir, acompañar. Así lo entendió Miriam y así lo hizo.


El proyecto


“Cuando le comenté la idea de que los chicos escribieran cuentos sobre el barrio, ella se enganchó enseguida”, dice Claudia. Para rematar Miriam agrega: “de entrada pensamos que esto iba a terminar en un libro. A lo mejor, un poco inconciente de nuestra parte, pero salió”. Profesora y preceptora idearon un libro de escritores que aún no se habían enfrentado a ese desafío en su vida. Un libro por hacer comenzando por quienes lo iban a escribir. En la ESB Nº 40 de José León Suárez (Partido de San Martín), el proyecto cayó como cualquier otro proyecto. Para los estudiantes de esa Escuela de la Carcova, el proyecto fue una experiencia que los colocaría por primera vez en primera persona.

Ellas asumen un pensamiento que las describe de mente entera: “Creemos que muchas veces, cuando está en manos de algunos, de unos pocos, la palabra se transforma en muro, en frontera. Pero si logramos que los callados, los silenciosos, los marginados, se la apropien, entonces tiene el maravillosos poder de crear lazos”. Así dan comienzo a una explicación por si acaso fuese necesaria.

La voz de los chicos y chicas comenta que a veces trabajaron en grupo, y otras de manera individual. Que si era en grupo había debates. “Charlábamos bastante hasta que decidíamos”, dice Gisela. “Nosotras nos dividimos en dos grupos. Nos tuvimos que dividir dos chicas en uno y dos en otro” comenta Soledad, ya que, “sino, no podíamos trabajar de las discusiones”. Y así fue saliendo. Entre idas y vueltas la experiencia de trabajar colectivamente fue lo que más gustó. “A veces la seño nos daba hacer de tarea, entonces nos juntábamos en la casa de alguna de nosotras para escribir”. Escribir. Que el papel sea testigo y portador de las voces que no tienen cabida.

La profesora Claudia aclara que “la única consigna que tenían que cumplir, era que todas las historias tenían que suceder acá en el barrio. Después, podían escribir de lo que quisiesen, del tema que se les ocurriera. Y no estaban obligados”, remarca. “El que quería, escribía, y el que no, no. Sin nota, ni nada. Libre”.


Corcoveando con Osvaldo Bayer


Así fue naciendo un nuevo verbo que la Real Academia se lo pierde por ser real y no realista. Así nació “Carcoveando, cuentos de la villa”.

Miriam cuenta que estuvieron pululando con los cuentos por distintas partes. Que, a veces, recibían los cuentos, pero que las voces de esos autores y autoras debían estar acompañadas de un estudio pedagógico. Los pobres como objeto de estudio. “Pero nosotras lo que queríamos era que el libro salga tal cual lo escribieron ellos. Ellos son los autores.” Miriam explica las peripecias con cierto tono de indignación y un leve suspiro que deja oír una voz conmovida. “En eso, un amigo nos pasa el dato de Osvaldo Bayer. Le escribimos un mail. Nos responde muy amablemente ofreciéndose para colaborar. Un día viene a dar una charla a un teatro de San Martín. Entonces fuimos a escucharlo. Lo esperamos afuera, y cuando salió, lo encaramos”. Miriam recita la anécdota con una gran habilidad mímica.


—Hola Osvaldo, nosotras somos las maestras de Carcova.

— ¡Ah, qué bien...!

—Le mandamos unos cuentos, ¿se acuerda?


Pasaron tres meses hasta que la insistencia de las docentes pasó por los centenares de correos que recibe Bayer en su casilla y llegó a los ojos de Bayer. Osvaldo leyó esos cuentos involuntariamente postergados a causa de otros compromisos, y respondió: quédense tranquilas, yo escribo el prólogo. Al día siguiente el prólogo estaba listo.Entonces la noticia viaja al barrio con la velocidad del entusiasmo. “¡Osvaldo Bayer escribió el prólogo para el libro!” Entonces la pregunta: ¿quién es Osvaldo Bayer? Uno dice con su más fiel sinceridad que no sabe. Otro dice que debe ser una buena persona. Otro un poco más arriesgado asegura que es un escritor alemán, que eso le contó la maestra. Todos coinciden en que, si lo ven, le van a agradecer mucho por el gesto.


El libro


Finalmente, el proyecto que pululó por distintos rincones, comenzó a tener un auge impensado. El abrazo de Bayer, que impregnó con su aroma literario los relatos de la villa, abrió puertas que parecían trancadas. Así llegó una ONG que pondrá el dinero para la edición, y la editorial que lo imprimirá para llevarlo a la feria del libro.

El libro es una verdadera asamblea de sentimientos, inquietudes, nostalgias, alegrías, deseos, proyectos.

Pero mejor que diga Osvaldo de qué se trata esta aventura de salirse del molde impuesto, de la palabra negada.

“…viajará el lector. Entre realidades y sueños. Un mundo: pleno de ansias. Me detendría en cada cuento, en cada relato, en cada crónica. De caballos, de niños que se convierten en peludos y de nenas que de noche se vuelven brujas, estallan en carcajadas y se transforman en pájaros, de cofres con tesoros de monedas de oro que salvan para siempre al barrio, de gauchitos giles o no tanto. Y de pronto, Matías llega a presidente de la República y se dedica a arreglar las escuelas de las villas, trae médicos, impide la basura. Elimina ‘la corrupción política’. No permitirá que se tiren más perros muertos al zanjón, ayudará a los cartoneros, y dará medios a los matrimonios para que puedan comprar pañales a sus bebés”.


Artistas


No son ganadores de nada. No compitieron. Trabajaron en el mismo ámbito hostil en el que viven. Allí se hicieron escritoras y escritores. Se vieron en el rostro de sus compañeros como en un espejo que devuelve una imagen exacta. Empuñaron su garganta y salieron a ponerle labios a las palabras de su corazón. Así se ganan la vida, haciéndola a diario. Así es que supieron del valor transformador de la palabra. Así es que cotidianamente honran la villa.

Así es que Carlos escribe en su relato “Pensando” que “me pidieron una reflexión sobre mi escuela, sobre mi barrio. A los 12 años ¿Qué podemos pensar nosotros? Yo digo: tenemos derechos, como muchos chicos, como todos los chicos del mundo”. La reflexión es penosa, cruda. “Me piden que reflexione, pero es triste reflexionar.” Pero Carlos ve a su alrededor, compañeros y compañeras escribiendo sus propias palabras y entonces finaliza con el grito de las madres pidiendo “¡Una escuela mejor! ¡Un nombre! ¡Por favor! ¡Una identidad!”

Identidad. Nada menos. Nada más.


El barrio no podría tener un nombre más apropiado que “La Carcova”. A lo mejor, el autor del cuadro “Sin pan y sin trabajo”, estaría gustoso en salirse del Museo de Bellas Artes para dar una vuelta por la escuela y charlar con esos chicos. Ese obrero corriendo la cortina de la ventana, viendo a través de ella una fábrica cuya chimenea ya no humea. Una mujer desgreñada cobijando un bebé. Una mesa vacía y herramientas ociosas. Esa pintura de Ernesto de La Cárcova que se parece tanto a los habitantes del barrio que lo lleva por nombre.

Unos caminan desde la otra punta, donde ni la propia villa se acuerda de que existe esa parte de su cuerpo. Sin embargo las maestras sí.

Otras vienen con sus miradas enamoradas, con la piel raspada de las caricias que parecen golpes. Pero que las maestras saben curar.

Unos y otras se juntaron a dejar de ser de la otra punta y de una piel maltratada.

Rodolfo cree que artistas son quienes “tienen plata, son famosos y tienen mucha plata porque son famosos”. César dice que escribir cuentos “estaba bueno porque no te ponían nota. Entonces hacías lo que querías, escribías sobre lo que querías”. De una manera o de otra, entre aquello que siempre fue visto desde lejos como inalcanzable, y aquello que se ha convertido en realidad a fuerza de trabajo, van diciendo qué es ser artista para ellos y ellas que, sin pensarlo demasiado, ya lo son.

martes, 22 de abril de 2008

DELITOS DE LESA HUMANIDAD EN MAR DEL PLATA

Por Carlos A. Bozzi

En un extenso y fundado fallo, el Tribunal Oral Federal en lo Criminal d la Ciudad de Mar del Plata, dictaminó que los asesinatos cometidos en esa ciudad por la llamada “Concentración Nacional Universitaria” (CNU) en la década de los años 70, deben ser considerados delitos de lesa humanidad.Por primera vez en su historia, la Justicia local resume detalladamente las andanzas de este grupo de civiles, de signo paramilitar, que asoló la ciudad desde aquél fatídico lunes 6 de diciembre de1971, cuando irrumpiendo violentamente en el Aula Magna de la Universidad Provincial de Mar del Plata, asesinó a la joven Silvia María Filler mientras participaba de una asamblea estudiantil.Según recuerdan algunos, esta agrupación había nacido en la ciudad de La Plata en 1967 bajo inspiración del filólogo tradicionalista Carlos Disandro, docente de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, con una orientación nacional-falangista, reivindicándose como auténticamente peronista. Dos años más tarde se organizó en Mar del Plata, conformada en su mayoría por estudiantes de la Facultad de Derecho, dependiente de la Universidad Católica de Mar del Plata. Otras voces, en cambio aseguran que realmente la CNU nació y se conformó íntegramente en la ciudad balnearia, con posteriores lazos de unión en la CGT local en la conducción misma del Partido Justicialista y en varios sindicatos afines al peronismo de derecha. A partir de fines de 1973 participó no solo en la luchas internas del peronismo, sino también en la pelea del peronismo ortodoxo contra agrupaciones y militantes de la izquierda socialista, según sea la ciudad en donde desarrollara su actividad. Así en La Plata el 5 de diciembre de 1975 asesina a 8 jóvenes integrantes del Partido Socialista de los Trabajadores que habían participado en una huelga fabril. También operó en Bahía Blanca, junto a sectores de las “Tres A”, bajo la cobertura de las autoridades de la Universidad del Sur.En Mar del Plata, su accionar violento se dirigió casi exclusivamente contra los sectores de la Juventud Peronista (JP) y de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), siendo responsable de numerosos asesinatos aún impunes, que precisamente esta sentencia ordena investigar, desempolvando antiguos pero no menos valiosos expedientes judiciales, que la justicia local -federal y provincial-llamativamente archivó a poco de suceder cada hecho.La aparente excusa que dio origen a tantos homicidios resultó ser el asesinato del abogado Ernesto Piantoni, jefe político de la organización, ocurrido el 21 de marzo de 1975 y que ningún grupo armado se adjudicó en ese momento.Sin embargo en un reciente proyecto de ley, presentado por la diputada nacional Nora Raquel Ginzburg, que procura se indemnice a los “Causa habientes de personas fallecidas por el accionar de grupos terroristas subversivos en el período 1960-1989“, se dice: “La revista Estrella Roja Número 52, órgano del PRT-ERP, de fecha 9 de abril, adjudica el hecho a Montoneros”. De paso, es interesante acceder a este proyecto de ley, pues en el mismo existen una cantidad enorme de datos, difíciles de recopilar exclusivamente para la ocasión de una simple tarea legislativa.En cuanto a su entrenamiento militar, algunos también recuerdan en los años 75, el paso por Mar del Plata de Santiago Cruciani, suboficial del Ejército, quién bajo los alias de “El Tío”, “Mario Mancini” saltó a la fama por ser unos de los más crueles torturadores del Centro Clandestino de Detención “La Escuelita”, dependiente del V Cuerpo de Ejercito con asiento en Bahía Blanca.Posteriormente, cuando Cruciani regresó a Mar del Plata, instaló la “Agencia de Investigaciones y Seguridad Privada” (VIP) con domicilio en la calle 25 de Mayo 3324,continuando su relación con el grupo de la CNU .En dicha agencia supo prestar servicios Eduardo Ullúa, una de las personas mencionadas en el fallo del TOF y que un testigo señala como Jefe del Comando de la CNU en Mar del Plata, bajo la órbita del Destacamento de Inteligencia del Ejército en dicha ciudad. Obviamente a esta persona se le imputan varios homicidios, muchos de ellos a punto de ser esclarecidos por la tarea de este tribunal.En un interesante articulo publicado en la pagina web “Izquierda.Info” titulado “ La Derecha Peronista Marplatense”, Carlos Petroni describe lo siguiente: “La ciudad de Mar del Plata presentó, en relación con lo antedicho, un desarrollo del peronismo de derecha eficazmente articulado, destacándose ante todo su temprana vertebración, incluso durante aquellos períodos cuando desde Madrid el respaldo se dirigía principalmente a las 'formaciones especiales'. A pesar de ello fueron precisamente las tendencias derechistas del peronismo local las que desataron la violencia política dentro del movimiento, teniendo por su parte una responsabilidad mayor en los inicios de la violencia política en Mar del Plata, a través del asesinato de Silvia Filler, estudiante de arquitectura, el 6 de diciembre de 1971... estos grupos se nutrieron principalmente de dos sectores sociales: estudiantes y profesionales de sectores conservadores de la pequeña burguesía, u obreros cercanos a las tendencias burocráticas del sindicalismo. Mientras que la Concentración Nacionalista Universitaria (CNU), la Juventud Peronista Comando de Organización (CdO), la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), el Sindicato de Abogados Peronistas (SAP) y la Agrupación 'Rojo Punzó'- Movimiento de la Juventud Federal pertenecieron al primer tipo; la Juventud Peronista de Mar del Plata (JP - MdP), la Juventud Sindical Peronista y el Comando Revolucionario de la Juventud Obrera Peronista (CR-JOP) se edificaron desde el ámbito sindical. De todas estas organizaciones la Concentración Nacional Universitaria, fue indudablemente la más importante en la ciudad; no desde su peso en el movimiento de masas, sino principalmente dado su profuso accionar en marcha al ejercicio de la violencia”. Es así que el tribunal mediante la sentencia dictada, decidió reabrir la investigación por los asesinatos de Roberto Alejandro Wilson, Rene Arnaldo Izus, Enrique Elizagaray, Guillermo Enrique Videla, Jorge Enrique Videla, Jorge Lisandro Videla, Bernardo Alberto Goldemberg, Norberto Daniel Gasparri, Jorge Alberto Stoppani, María del Carmen Maggi, Juan José Tortosa, Ricardo Emilio Tortosa, Roberto Héctor Sammartino, Victor Hugo Kein, Jorge Dell Arco, Hilmar Giles, Juan Manuel Crespo y Emilio Azorín, sin perjuicio de continuar con la recepción de pruebas respecto de otros homicidios de los que se pueda tomar conocimiento, considerándolos delitos de lesa humanidad e imprescriptibles. (Nota: Sobre Wilson, ver en esta página web: “De las Tres A al Pozo de Banfield”.)El Tribunal encuentra probado que el grupo aludido actuaba protegido y con la anuencia no solo de las estructuras del Estado Nacional, sino también de integrantes de la Justicia Federal local y de la Universidad Nacional de Mar del Plata, con cobertura de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, de la delegación de la Policía Federal Argentina de la ciudad y del Poder Judicial Provincial , como así también bajo protección de las autoridades militares asentadas en el “Grupo de Artillería de Defensa Aérea”, (Gada 601), que a partir del 28 de octubre de 1975 fue designado cabecera de la Subzona 15, Area 51 y 52 ,dependiente del Primer Cuerpo de Ejercito, Zona I, por lo que existiendo numerosos precedentes judiciales similares, es procedente la persecución penal de los hechos detallados anteriormente.A más de numerosa prueba testimonial, el Tribunal también ha basado su veredicto en informes de inteligencia originados en la Prefectura Naval Argentina, en partes emitidos por la ex Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en el testimonio de Orestes Estanilao Vaello ante la CONADEP en el año 1984 entre otros, llegando a la conclusión final, que después del 24 de marzo de 1976, muchos de los integrantes de la CNU pasaron a engrosar las filas de los grupos de tareas de la Subzona Militar 15, actuando incluso en la llamada “Noche de las Corbatas”, hecho ocurrido el 6 de julio de 1977. (Nota: Ver en esta pagina web: “La Larga Noche de las Corbatas” ).En forma minuciosa e impecable el Tribunal, integrado por los Jueces Falcone, Portela y Parra, saca a la luz numerosas actuaciones judiciales abiertas con motivo de los asesinatos ocurridos en aquella época, llamativamente cerradas a los pocos días de los hechos sin investigación alguna . Como ejemplo de ello, se puede mencionar el hallazgo del titular registral de uno de los vehículos utilizados en operativos de la CNU. No es un dato menor: treinta años después, en breve tiempo y mediante una prolija requisa, los jueces pudieron probar que el vehículo pertenecía al Sindicato de la Carne y Afines de la Capital Federal, de íntima y estrecha ligazón con la CNU.Estremece el relato que los mismos asesinos difundieron sobre los últimos momentos de la vida de María del Carmen Maggi (imágen que encabeza esta nota), Decana de la Facultad de Humanidades y Secretaría General de la Universidad Católica de Mar del Plata, secuestrada por dicho grupo el 9 de mayo de 1975, mofándose que la joven mártir “los perdonaba porque no sabían lo que hacían”.Quizás, por primera vez en la historia judicial del país, un tribunal argentino considera que el Poder Judicial Federal de aquella época ha incurrido en gravísimas omisiones a la hora de investigar los asesinatos de este grupo paramilitar y reabre la investigación para esclarecerlos. Igualmente, los jueces dejan en claro que no se investiga a las personas por pertenecer a determinada organización sino por los delitos en que habrían participado, bajo el amparo de la protección estatal. Y así dicen en unos de sus párrafos: “Lo expuesto precedentemente resulta perfectamente aplicable a la magnitud, gravedad e impunidad con la cual se condujeron los autores, cómplices y encubridores de los delitos hasta ahora investigados. El avance de la pesquisa seguramente irá aumentando su número, ya que lamentablemente se desconoce la cifra real de las víctimas de las tristemente célebres Triple A y CNU. La acción penal emergente de tales hechos no se encuentra prescripta como erróneamente sostiene el fiscal general, ni tampoco le corresponde ejercerla a este Tribunal como afirma en su dictamen; por el contrario, en nuestro carácter de funcionarios públicos debemos velar por la realización de una exhaustiva investigación de estos hechos lo que hasta ahora, a pesar de haber transcurrido más de treinta años, no se ha efectivizado. La justicia debe abrirse a las víctimas del terrorismo de Estado, no cerrarse... Debe recordarse que la Corte Suprema de Justicia, in re: “Arancibia Clavel” consideró, con apego a la definición mencionada, que formar parte de una agrupación destinada a perseguir opositores políticos, por medio de homicidios, desaparición forzada de personas y tormentos, con la aquiescencia de funcionarios estatales, constituía delito de lesa humanidad y un atentado al derecho de gentes tal como lo prescribe el artículo 118 de la Constitución Nacional”. Es indudable que la “CNU” como brazo colateral de la “Triple A” en Mar del Plata, fue un aparato que actuó bajo la protección estatal y esta resolución, después de muchos años, vuelve a poner las cosas en su lugar, remitiendo toda la documentación recopilada por el Tribunal a la Fiscalía Federal, para que se reabran las causas para juzgar a sus integrantes, investigación de la que sin duda alguna surgirán los nombres de otras víctimas y también los de otros victimarios.
Carlos A. Bozzi
Sobreviviente de “La Noche de las Corbatas”

domingo, 20 de abril de 2008

ACTUALIDAD



UN ESTUDIO MUESTRA QUE LA EXPLOTACION DE CHICOS SE CONCENTRA EN LAS PRODUCCIONES RURALES
El “campo” también significa trabajo infantil
La presencia de niños y púberes en el mundo laboral rural supera por mucho a lo que se ve en las ciudades y lleva a situaciones límites: pibes esclavizados y pibes que hacen de “banderas” para aviones que los fumigan.




Por Mario Wainfeld
“Por la mañana tempranose va el changuito con su papávan rumbeando p’al surcoa pelar cañas del Tucumán.”
Ramón “Palito” Ortega,Changuito cañero


Las escenas imaginables son misceláneas, como lo es el mapa argentino. Desde los chicos o chicas que “dan una mano” a sus padres que trabajan para otro, hasta los que hacen de “banderas humanas” para indicar con su mera presencia cultivos que deben ser fumigados, exponiéndose al consiguiente bombardeo tóxico. Como todo universo social, el del trabajo infantil en el agro no se deja describir con un trazo simple. El promedio, de cualquier manera, es alarmante, es porcentualmente mayor al, ya afrentoso, de los centros urbanos. Decenas (o cientos) de miles de menores trabajando por poco dinero o por ninguno, contrariando las expresas prohibiciones legales. El impacto de esa incursión temprana en sus biografías también es arisco a la simplificación, pero todos los estudios realizados concuerdan en que deteriora su trayectoria educativa y los expone a enfermedades y accidentes, hueros de cobertura asistencial.
La deuda social no es exclusiva del “campo”, pero alcanza registros exorbitantes en un sector que transita una etapa de auge. La sobreexplotación y la violación de normas legales domésticas e internacionales deberían ser un capítulo en las negociaciones entre “el campo” y el Gobierno, amén de formar parte del prometido plan agropecuario. Que se sepa, no está en la mesa en la que se negocian idas y vueltas de miles de millones de dólares.
La ley y la trampa
La Ley de Contrato de Trabajo, en línea con lo que predican organismos internacionales, prohíbe el trabajo infantil, esto es el realizado por menores de 14 años, admitiendo como excepción la actividad en establecimientos familiares, no riesgosa para el menor y controlada por la autoridad pública. El “trabajo adolescente” (14 a 17 años) está regulado, limitado en la cantidad de horas laborables y prohibiendo el trabajo nocturno. Esas disposiciones, muy básicas, son burladas todos los días.
No es sencillo el recuento: la ilegalidad no se ostenta ni se deja medir, como regla. El trabajo infantil, por añadidura, se invisibiliza o naturaliza en muchas comunidades, a fuerza de necesidad o de repetición.
El esfuerzo más riguroso para medir la magnitud del trabajo infantil es la Encuesta de actividades de niños, niñas y adolescentes (Eanna) realizada en órbita del Ministerio de Trabajo, con cooperación del Indec en el año 2004. La consulta no abarcó toda la Argentina, pero sí territorios que representan al cincuenta por ciento de su población, discriminados en cuatro informes: Gran Buenos Aires, Mendoza, un agregado de Jujuy, Salta y Tucumán (NOA), más uno de Chaco y Formosa (NEA).
Los guarismos se consiguen cruzando datos, algunos emanados de otras mediciones (la Encuesta Permanente de Hogares, los censos), referidos a ingresos, asistencia escolar, experiencias previas. El saldo es siempre aproximativo: los censos de población (que consultan sólo sobre el trabajo desplegado la semana anterior al relevamiento) subestiman la magnitud del trabajo infantil. Otro tipo de estudios puede sobreponderarla.
Changuitos
La informalidad está muy propagada en “el campo” (ver nota aparte), con el consiguiente agravamiento de la desprotección frente al deterioro de la salud y a los accidentes laborales.
Según un profundo estudio cualitativo realizado por la investigadora Susana Aparicio (ver asimismo nota aparte), basado en los datos de la Eanna y del Ministerio de Trabajo, el trabajo infantil rural en tareas dirigidas al mercado (esto es, excluyendo el realizado en familia con fines de autoconsumo) alcanza las siguientes marcas:
Menores de 5 a 9 años: 13,3 por ciento.
De 10 a 13 años: 29,6 por ciento.
Es decir, más de uno de cada diez chicos en condición de cursar los primeros grados de la escuela primaria trabaja en abierta violación legal. La cifra duplica largamente al porcentual similar en zonas urbanas, que es el 6 por ciento.
La proporción se dispara entre los 10 y los 13 años. La brecha con los menores de igual edad que labora en centros urbanos (22,3 por ciento) es sensiblemente menor. Pero la cifra es brutal, casi tres chicos de cada diez realizan trabajo infantil en tareas agropecuarias
Impactos
Hagamos un paneo, incompleto y a vuelo de pájaro, de algunas consecuencias palpables del trabajo infantil registradas por la Eanna.
n Los registros de ausentismo, llegadas tarde, repitencia y abandono de la escuela de los chicos que realizan trabajo infantil (en este caso computando áreas rurales y urbanas) duplica al de sus pares que no laboran. Las familias, haciendo lo que pueden, a veces apelan a atajos muy contraindicados, como enviar a la escuela nocturna a chicos que trabajan durante el día.
- En algunas actividades, por ejemplo, la vinculada al cultivo y recolección del limón en Tucumán, el período de trabajo se superpone al año lectivo, con las consecuencias imaginables.
- La “dedicación horaria” de chicos de 9 a 13 años trepa a un promedio de siete horas por día, llegando a diez horas en uno de cada diez casos. O sea, jornadas similares a la de los adultos. La mayor sobrecarga horaria ocurre en actividades agropecuarias.
- Bastante más de la mitad de los chicos (el 62 por ciento) recibe retribución en dinero, el promedio mensual en 2004 era de 21,60 pesos.
- La iniciación laboral, en promedio, ocurre a los nueve años. En los medios rurales es aún más precoz: un año antes, como promedio.
Nuevamente, hablamos de algo prohibido.
Casos
El Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), destinado a dar cuenta de los trabajadores formalizados y promover el blanqueo de los informales, casi por definición, no puede dar cuenta del opaco mundo del trabajo infantil.
Algunas de las labores que emprenden los chicos son sencillas y hasta podrían ser a primera vista conmovedoras, en la línea del mensaje de la canción de Palito que sirve de epígrafe a esta nota. También hay muchas situaciones en la que es difícil deslindar las tareas domésticas intensas, de las dedicadas al autoconsumo del trabajo infantil propiamente dicho. Otras acrecientan el riesgo como son en general las labores a cielo abierto, expuestas a lesiones, mordeduras de animales y derivaciones de las contingencias climáticas.
Un ejemplo atroz se difundió el jueves, en este mismo diario. Un proveedor mayorista de huevos de Capilla del Señor que mantenía a alrededor de treinta personas, veinte de ellos niños, en situación de servidumbre. Jornadas laborales de 14 horas, paga “por familia” de alrededor de 800 pesos mensuales.
Otro que tuvo gran repercusión mediática que fue suministrado por la ONG Pelota de Trapo y refrescado por Susana Aparicio es el de los “jóvenes bandera”. No ocurre en las zonas más castigadas, sino en la Pampa húmeda y en grandes establecimientos. Consiste en conchabar adolescentes o niños para señalizar, durante horas, el lugar que debe fumigarse. El estipendio es bajo, la tarea es sencilla, la exposición a la acción de pesticidas, innegable. El hecho fue denunciado por la ONG Pelota de Trapo en repetidas oportunidades.
Cierto es que hay ejemplos confortantes, en sentido inverso. Uno de los más difundidos es de la cooperativa de pequeños agricultores misioneros que produce la yerba Titrayjú (apócope de Tierra, trabajo y justicia) en condiciones de trabajo decente y consumo responsable, sin emplear ilegalmente a menores y pagando iguales sueldos a hombres y mujeres.
Excusas
Como también pasa con el trabajo “en negro”, una realidad ilícita y perversa es validada o minimizada a través discursos justificatorios, casi siempre emitidos en voz baja. Suelen combinar un tono pietista o paternalista que encubre la aceptación del capitalismo extremo. “Mejor eso que no trabajar, mejor eso que el hambre, mejor que la marginalidad.”
En verdad, se trata de la violación de derechos básicos de quienes, en tiempos remotos, fueron definidos como “los únicos privilegiados”. Bonito tema para discutir en el paquete del plan agropecuario si sus partes quieren, de veras, pensar en un país en serio.

viernes, 28 de marzo de 2008

CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA

¿POR QUÉ NO TENER UN PADRON ABIERTO PARA EL CLAUSTRO DE GRADUADOS?

El pasado 15 de marzo la Comisión de Interpretación y Reglamento del Consejo Superior emitió con dictamen favorable el proyecto resolución donde se implementaba el padrón abierto motorizada por nuestra Agrupación. En el día de ayer (26/3) en la sesión ordinaria del Consejo Superior, dicho dictamen fue maltratado y descalificado por algunos docentes argumentando que el dictamen no era adecuado e improcente, motivado por una “propuesta alternativa” presentada sobre tablas por el Consejero Superior Walter Ursino (Agrup. Vallese). El Consejero Villar verbalizó que la Comisión de Interpretación y Reglamento cometió un grosero error en no avisar al consejero por el claustro de graduados para que participe de la propuesta que estuvo siendo tratada.
Recordamos a los señores consejeros que es responsabilidad de quienes nos representan informarse e involucrarse en los temas referidos a nuestro claustro (19/10 ingreso por mesa de entradas dirigido a los consejeros superiores sugiriendo la implementación del padrón abierto; 13/12 presentación sobre tablas del proyecto de padrón abierto en la sesión ordinaria del CS; 13/2 análisis de la propuesta y determinación de la Comisión de revisar en sesión extraordinaria el régimen electoral; 15/3es tratado en sesión extraordinaria de la Comisión de Interpretación y Reglamento y se emite el dictamen favorable).
Es importante mencionar que la comisión determinó que el art. 8 del régimen electoral infringe/viola al estatuto de la Universidad Nacional de Quilmas, ya que el mismo no menciona que para conformar el padrón de graduados sea necesaria una previa inscripción (donde ya hubo irregularidades en la elección anterior).
Sostenemos que no fue tenido en cuenta ni el trabajo de la Comisión de Interpretación y Reglamento (integrada por docentes, estudiantes y no-docentes) ni las más de 140 firmas de graduados que hemos adjuntando a la propuesta de padrón abierto.
Desde nuestra Agrupación creemos que la Comunidad Universitaria tiene que tomar conocimiento de este tipo de atropellos que van en contra de la búsqueda de mayor participación de nuestros queridos graduados y a la democratización de los ámbitos de discusión. RECORDAMOS QUE VIVIMOS EN DEMOCRACIA y no permitiremos bajo ninguna circunstancia la imposición de posturas fundadas en previos-acuerdos entre diferentes sectores.

EXIGIMOS IMPLEMENTACIÓN INMEDIATADEL PADRÓN ABIERTO

BASTA DE ATROPELLOS

LA UNQ TIENE AUTONOMIA UNIVERSITARIA (NO SOMOS LA UBA NI LA UNLP, SOMOS GRADUADOS DE LA UNQ)

BASTA DE DESPROLIJIDADES

AGRUPACIÓN MARIA CLAUDIA FALCONE
Frentes estudiantiles y graduados

Estreno de "En Banda" en la UNQ


11 de Abril - 18 Hs.

Salon Auditorio
Roque Saenz Peña 352 - Bernal
De la mano del rock barrial -una de las últimas ideologías solidarias de la juventud argentina- seguimos los pasos de un puñado de bandas que quedaron en el camino y de otras que se consagraron (como Catupecu Machu, Manos de Filippi, o Mancha de Rolando), algunas de las cuales incluyen letristas más valientes que ciertos periodistas de renombre, y a menudo rescatan jóvenes de la autodestrucción que el sistema les propone. Un proyecto independiente y sin fines de lucro, que se rebela contra un país que devora a sus mejores hijos, en un genocidio, en una guerra librada en el Atlántico Sur, o en un boliche inhabilitado de Plaza Once.

Presentación en vivo de

la QK del Quia
ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

martes, 25 de marzo de 2008

1976 - 24 de marzo – 2008

A 32 años
“No olvidamos, no perdonamos”


El 24 de marzo de 1976 ocurrió lo que muchos esperaban: Isabel Perón fue detenida y trasladada a Neuquén. La Junta de Comandantes asumió el poder, integrada por el Teniente Gral. Jorge Rafael Videla, el Almirante Eduardo Emilio Massera y el Brigadier Gral. Orlando R. Agosti. Designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla. Dispuso que la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea compondrían el futuro gobierno con igual participación. Comenzó el audodenominado 'Proceso de Reorganización Nacional'.
José Martínez de Hoz anunció su plan para contener la inflación, detener la especulación y estimular las inversiones extranjeras. La deuda empresaria y las deudas externas públicas y privadas se duplicaron. Con ese clima económico, la Junta Militar impuso el terrorismo de Estado que, fuera de enfrentar las acciones guerrilleras, desarrolló un proyecto planificado, dirigido a destruir toda forma de participación popular. El régimen militar puso en marcha una represión implacable sobre todas las fuerzas democráticas: políticas, sociales y sindicales, con el objetivo de someter a la población mediante el terror de Estado para instaurar terror en la población y así imponer el 'orden', sin ninguna voz disidente. Se inauguró el proceso autoritario más sangriento que registra la historia de nuestro país. Estudiantes, sindicalistas, intelectuales, profesionales y otros fueron secuestrados, asesinados y 'desaparecieron'.
Desde la Agrupación Maria Claudia Falcone hacemos nuestro mejor homenaje a los más de los 30.000 compañeros desaparecidos, que dieron la vida por una patria libre, justa y soberana. Es por ello, que levantamos las banderas de esos argentinos, que nos dejaron el mejor legado: libre expresión, ejemplo de militancia, luchar por la justicia, igualdad, equidad.
Por último, queremos sostener que SIN JULIO LÓPEZ NO HAY NUNCA MÁS. JUICIO Y CASTIGO A LOS GENOCIDAS!!!.

“El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza”.
( Arturo Martín Jauretche)

EL PARO AGRARIO ES ANTIPOPULAR Y ANTISOLIDARIO

SABIA UD?

  • Que en año 2002 cuando se salió de la paridad cambiaria 1 dólar = 1 Peso llegando a valer hasta $ 4 el dólar los sectores del campo mediante las exportaciones cuadruplicaron sus ingresos.
  • Que al mismo tiempo los sectores de ingresos fijos, asalariados, desocupados, etc. sufrieron una pérdida abismal de su poder adquisitivo.
  • Que las deudas e hipotecas que tenía el sector agropecuario se pesificaron es decir si debían 100 mil dólares pasaron a deber 100 mil pesos pero sus ingresos al ser en dólares les permitió salir del quebranto en que estaban y licuar sus pasivos.
  • Que en estos últimos años el valor de la tierra se quintuplicó.'
  • Que el gobierno nacional con el dinero de todos los argentinos sostiene el dólar en $3 -en lugar de dejarlo caer como ocurre por ejemplo en Brasil- beneficiando al los sectores agropecuarios.
  • Que el estado (es decir todos nosotros) paga el SENASA, las rutas, subsidia el gasoil, etc.,
  • Que de seguir aumentando las ganancias del sector sojero se dejará de cultivar otros cereales indispensables como el trigo, maíz, como así también productos frutihortícolas.
  • Además de reducirse las existencias de la ganadería y los tambos lo cual llevará ineludiblemente al aumento de los alimentos que consumimos todos los argentinos. Sin contar del daño al medio ambiente que esto provocaría.

NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR


Las retenciones móviles dispuestas por el gobierno tienen un carácter progresivo y en términos generales mantienen las ganancias del sector agrario en los mismo niveles del 2007 que por cierto es muy alto, reteniendo la renta extraordinaria del presente año por aumento de los precios internacionales. En Brasil por ejemplo el sector agrario obtiene una renta 16% inferior a la de nuestro país.
Las retenciones contribuyen también a frenar la escalada de los precios de los alimentos que tanto perjudica a los sectores más pobres.
La quema de maquinaria en las rutas, lo mismo que tirar los alimentos mientras millones de argentinos padecen de necesidades es un ejemplo palpable de que es la avaricia y la falta de solidaridad de ese sector lo que prima en el salvaje boicot que llevan adelante.
Prueba de ello la tienen los trabajadores del campo que perciben los sueldos más bajos del país, en su mayoría trabajan en negro y en condiciones casi esclavizantes mientras el festival de cuatro por cuatro, maquinarias y propiedades se exhiben sin pudor por el sector que más a ganado en estos años.

LA RENTA AGRARIA DEBE SERVIR AL PAIS Y NO A UN SECTOR PRIVILEGIADO


El ingreso extraordinario que viene obteniendo el sector agrario, no puede estar al servicio de un pequeño sector de la sociedad, sino para el conjunto del país.

Esto ocurre también en los países petroleros o en los desarrollados donde por ejemplo el petróleo o la industria subsidian al agro, o en otros como Nueva Zelanda y Australia donde, como aquí, el agro aporta a todos los demás

Es indispensable que esa renta que nos pertenece a todos los argentinos se invierta en desarrollo para el país, generando valor agregado, cuidando nuestros suelos y sistema ecológico.
Es necesario destinar parte de las retenciones para la ayuda y protección de los sectores más pequeños y postergados del campo, para que volvamos a tener un campo con campesinos y no los rentistas y asociaciones sojeras que hoy se llenan los bolsillos. Es necesario e impostergable que se le garantice hasta el último argentino/argentina el derecho a alimentarse, a la educación, a la salud, al trabajo.

DERROTEMOS ESTE PARO ANTIPOPULAR Y ANTISOLIDARIO.


En el año 1975 los sectores oligárquicos del campo llevaron adelante un paro contra el gobierno elegido constitucionalmente para luego encaramarse en el gobierno militar sanguinario que asumió en 1976. José Alfredo Martínez de Hoz dilecto representante de la Sociedad Rural Argentina fue entronado como Ministro de Economía y desde allí dirigió la entrega de nuestro país.
Por eso nos parece triste y lamentable que sectores del campo popular representativos de los pequeños y medianos productores aparezcan de la mano de aquellos grupos más concentrados del campo (SRA, CARBAP) que son los responsables de la eliminación de más de 300.000 pequeños productores rurales.

HAY QUE DERROTAR ESTE PARO ANTISOCIAL Y ANTIPOPULAR.

Es importante que el gobierno utilice todas las herramientas legales a su alcance, como la ley de desabastecimiento, el cierre de las exportaciones, etc. para frenar este chantaje que perjudica la vida de todos argentinos. Todos los sectores de la sociedad debemos estar alerta y movilizados para impedir que nos lleven a políticas del pasado.

A 31 Años de la desaparición de Rodolfo Wlash









El Buen Jugador*

Por Lilia Ferreyra





¿Cuándo empezaron los juegos? Quizá por 1971, cuando alquilamos el departamento de Tucumán 468, un inmenso espacio de un ambiente. Durante dos años, casi desde el cierre del semanario CGT, habíamos vivido un poco a los saltos, con cierta precariedad. Pero la situación había cambiado; los dos teníamos trabajo y la vida parecía encarrilarse en alguna normalidad. Quise aprender a jugar al ajedrez e hicimos algunas partidas desalentadoras porque la diferencia entre la principiante y el maestro era abismal. Para sortear el desnivel, Rodolfo propuso que aprendiéramos juntos un nuevo juego y una tarde se apareció con el tablero y las fichas negras y blancas del go, el ajedrez chino, que alternábamos con partidas de scrabble. Al cabo de un tiempo notó que casi siempre llegábamos al mismo resultado: en promedio, él ganaba las partidas de go y yo, las de scrabble. Ahí había una contradicción que lo intrigaba. Se suponía que si él era el que “dominaba las palabras” no debía perder al scrabble; y que si yo era la que “dominaba el territorio” (me orientaba mejor que él cuando andábamos por las calles) no debería perder al go, cuya base espacial son los territorios.

No podía aceptar que el azar o la distracción fueran la respuesta y empezó a analizar cada jugada. No tardó demasiado en revelar el pequeño enigma: en el caso del scrabble, la causa de sus derrotas estaba vinculada con su propio conocimiento de la criptografía. Descubrió que el valor de las letras no estaba dado por su frecuencia en el español sino en el idioma inglés. Por eso perdía; buscaba palabras con letras poco usuales para nosotros que por lo tanto debían valer más. Pero en ese juego “diseñado por ingleses”, los valores estaban trastrocados. Había que cambiarlos según la frecuencia en español. Obsesivo, hizo tablas y cálculos, y con paciencia infinita borró con una yilé el valor de cada ficha y pintó el nuevo. Reiniciamos las partidas con el scrabble argentino y en promedio siguió perdiendo. Quedó la perplejidad.

En el go, el problema era que yo perdía jugadas defendiendo situaciones tácticas, mientras él iba ocupando los puntos estratégicos de todo el tablero de tal manera que mi derrota al final del juego era inevitable.

–Te demorás en comer una pieza. Es una jugada táctica en el vacío porque al mismo tiempo no vas previendo tu ubicación futura en todo el tablero. Ganar así en un momento del juego no lleva a ganar la partida. Lo peor es seguir empecinado con una pieza sin darse cuenta de que ya se está derrotado.

A fines de 1976, la estrategia del go se proyectaba en la situación política. La totalidad del tablero era el proceso histórico. Preocupado por una derrota que podía ser irreversible, y como militante de la organización Montoneros, Rodolfo no sólo propone rever la evaluación de la coyuntura: también comienza a cuestionar el déficit de historicidad del pensamiento montonero. En sus documentos críticos subraya que ese “déficit no estaba en la mente de los compañeros que para darle un nombre a la organización acudieron a la historia argentina (y latinoamericana) que va de 1815 a 1870”. Con palabras que testimonian la época política de su escritura, plantea: “Hay dos fallas del pensamiento de izquierda en las que recae, a mi juicio, el pensamiento montonero cuando analiza su problema central, que es la toma del poder. Una privilegia las lecciones de la historia en que la clase obrera toma el poder y desdeña aquellas otras en que el poder es tomado por la aristocracia, por la burguesía. Ni Marx ni Lenin procedieron así. Ambos dieron a la toma del poder por otras clases un carácter ejemplar. La segunda falla deriva de la primera, y remite al punto de partida, a saber, la historicidad de nuestro pensamiento. (...) Un oficial montonero, conoce, en general, cómo Lenin y Trotsky se adueñan de San Petersburgo en 1917, pero ignora cómo Martín Rodríguez y Rosas se apoderan de Buenos Aires en 1821”. Como ese déficit inducía estrategias erróneas, propone abordar el estudio histórico de la toma del poder en Argentina, “ya que es la determinación espacial y temporal concreta que nos corresponde a nosotros”.

En aquel último verano del ’77, las interminables partidas de go en las noches de la clandestinidad daban paso a incansables reflexiones sobre las consecuencias de una posible derrota, planteos que luego abonaban párrafos de la Carta a la Junta. Su pensamiento apostaba a la dimensión histórica, a la memoria de los años futuros. “Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados –escribe en el penúltimo párrafo de la Carta–, no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las tres armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aun si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.”

En las “partidas” históricas, el tiempo corre paso a paso, con la pesadez de las décadas. Pero en este presente de aquel futuro que imaginó Rodolfo se proyecta su insobornable certeza. En el transcurrir de los treinta y un años desde su desaparición, las piezas han ido cambiando su posición en el “territorio” de la lucha contra la impunidad. Los responsables del terrorismo de Estado están siendo procesados, ninguna teoría de los dos demonios puede manipular la verdad sobre los crímenes de la Junta Militar, y el Centro Clandestino de Detención de la ESMA, así como muchos otros, es ahora un espacio recuperado para la memoria, y la defensa y promoción de los derechos humanos.

Hoy, cuando camino por las silenciosas calles interiores de la ESMA, donde desaparecieron a Rodolfo y a miles de personas, revivo su justa apuesta estratégica. Siento que cada paso es un acto de libertad conquistada. La inclaudicable causa por la verdad, la memoria y la justicia, y la decisión política de instituirla como política de Estado, lo han hecho posible.

Y también recuerdo y evoco aquellas noches de largas partidas, tan analizadas por Rodolfo. El buen jugador mueve las piezas mirando la totalidad del tablero y reconoce los avances que afirman su planteo estratégico, sin olvidar la posible lucidez del adversario. Con altibajos, creo haber aprendido esa lección. Pero nunca más volví a jugar al go.

*Nota publicada en Pagina 12 el día 25 de Marzo de 2008

miércoles, 28 de noviembre de 2007

EN BANDA - Un documental de Jorge Falcone



De la mano del rock barrial -una de las últimas ideologías solidarias de la juventud argentina- seguimos los pasos de un puñado de bandas que quedaron en el camino y de otras que se consagraron (como Catupecu Machu, Manos de Filippi, o Mancha de Rolando), algunas de las cuales incluyen letristas más valientes que ciertos periodistas de renombre, y a menudo rescatan jóvenes de la autodestrucción que el sistema les propone. Un proyecto independiente y sin fines de lucro, que se rebela contra un país que devora a sus mejores hijos, en un genocidio, en una guerra librada en el Atlántico Sur, o en un boliche inhabilitado de Plaza Once.
7 y 8 de diciembre, 20 hs, CCPza Defensa, Defensa 535, San Telmo
ENTRADA LIBRE Y GRATUITA